¿ORDENADOS O DESORDENADOS?
Siempre me ha gustado esa frase que dice “dentro de mi desorden está mi orden”. Me pregunto si cuando usamos esa frase, la utilizamos correctamente. Lo cierto es que el orden en nuestra vida, no sólo nos la hace más cómoda, sino que nos permite disfrutar más de las cosas… de nuestras cosas.
Dentro de nuestros espacios es necesario y sobretodo muy útil, que cada cosa ocupe su lugar. Por ello cuando pensamos en remodelar una habitación, o dormitorio es muy importante que lo planifiquemos bien y que pensemos dónde queremos ubicar aquello que vamos a utilizar en nuestro día a día, como la ropa, los complementos, los zapatos, etc…
Afortunadamente hoy en día existen soluciones muy prácticas y versátiles que permiten que cada objeto tenga su sitio adecuado.
Si se dispone de suficientes m2 lo mejor es crear un espacio para un vestidor, que a ser posible, quede integrado dentro de la habitación.

Su distribución debe ser estudiada al detalle:
Iluminación: en primer lugar el vestidor debe estar dotado de una buena iluminación. Si es natural mejor que mejor, y si debemos conformarnos con iluminación artificial esta debe ser suficientemente potente para no dejar ninguna sombra entre nuestros conjuntos.
Organización: es un requisito indispensable en cualquier vestidor, ya que su principal función es la del ayudarnos a organizar zapatos, camisas, pantalones, vestidos, complementos y todo tipo de accesorios.
Un buen vestidor debe contar con una zona de ropa larga, una zona de ropa corta, un pantalonero, estantes varios para la colocación de ropa doblada, una zona para zapatero, bien sea con cajas o para pares sueltos, una zona con cajones y zona de estantes altos para colocar aquellas cosas que se usan menos pero que necesitamos en alguna ocasión.
Si por el contrario no contamos con mucho espacio, la mejor opción es recurrir a los closet o armarios empotrados. La planificación del mismo es igual de importante, ya que cabe la posibilidad que tengamos que colocar dentro del mismo un mayor número de objetos. Un buen closet debe contener exactamente las mismas partes que alberga un vestidor, sólo que como suelen tener puertas, no nos permite ver todo el contenido de nuestro armario de un solo vistazo. Aunque es igual de cómodo y práctico si todo está ordenado.
Una Decoración de Lujo
Siempre me he preguntado ¿qué es el lujo? La RAE define la palabra de la siguiente manera:
1.- Demasía en el adorno, en la pompa y en el regalo. 2.- Abundancia de cosas no necesarias. 3.-Todo aquello que supera los medios normales de alguien para conseguirlo.
A simple vista, parece que el lujo no está al alcance de cualquiera, sin embargo, en decoración se necesitan muy pocas cosas para que aquello que consideramos “lujo”, esté al alcance de todos nosotros.
Para obtener una decoración de lujo, sólo se necesitan 3 cosas.
Se necesita luminosidad: Conseguiremos así que los espacios parezcan más amplios. No ocultes la luz, viste tus ventanas con unas cortinas finas y vaporosas en colores claros que la proyecten.
Se necesita armonía: Todo lo que es armónico es elegante. ¿Cuántas veces hemos entrado en una suite de hotel, y ese ambiente perfectamente coordinado nos ha envuelto haciéndonos sentir cómodos, confortables y en muchos casos, no querer salir de esa habitación por un tiempo? Intenta que tu mobiliario sea proporcional al espacio que quieres decorar. Poner piezas de mobiliario muy grandes en un espacio pequeño, sólo hará que empequeñezca. Sin embargo, decorando un espacio grande con piezas pequeñas, sólo conseguiremos que esa estancia parezca inhóspita.
Se necesita sensación de conjunto: Lo que realmente nos aporta calidez, alegría, en definitiva buena energía, con toda seguridad son las telas. Los colores y las texturas que visten nuestros espacios, potencian que nos sintamos más a gusto. Los colores claros son perfectos para espacios pequeños, puesto que, proyectando la luz haremos que todo parezca más amplio. Si las habitaciones no reciben la luz del sol, no hay que preocuparse, las telas de colores claros se encargarán de aportar luminosidad al espacio. Los colores oscuros bien coordinados, imprimen elegancia a la estancia por su marcada personalidad. En este sentido es recomendable su utilización si la habitación recibe mucha luz.
Como os comentaba, no estoy del todo de acuerdo con la definición del diccionario, porque si lo pensamos bien, hoy en día es un lujo poder inventar nuestro espacio con todo lujo de detalles.
Escrito por Silvia Blasco
La importancia de crear un espacio
Desde hace mucho tiempo llevo reflexionando sobre la importancia que tiene para la persona crear su propio espacio.
Recuerdo la búsqueda de mi primera vivienda. No quería que fuera de nueva construcción. Estaba cansada de ver que todas las viviendas y apartamentos que visité se habían hecho en serie, sin que hubiera una pizca de personalidad en ninguna de ellas, en definitiva parecían cromos repetidos. Aún en contra del consejo de mi padre, me decidí a buscar una vivienda de segunda mano, más económica, cuyo espacio estuviera preparado para ofrecerme infinitas posibilidades que se adaptaran a mi estilo de vida, para que se convirtiera en mi refugio único e irrepetible.
Y así fué. Encontré una vivienda que cumplía todos mis requisitos, que no eran otros que, pareciera espaciosa aunque no tuviera demasiados metros cuadrados, que tuviera techos altos, pero por encima de todo…que fuera muy luminosa. Diseñé hasta el último detalle con un equipo de profesionales, arquitectos, constructores, que me ayudaron a proyectar aquello que yo más deseaba…mi propio espacio.
El reto fue importante, pero la ilusión por el proyecto que se iba a realizar, también. Aquello marcó el resto de mi vida, ya que gracias a aquella decisión pude convertir mi hobbie y pasión en mi profesión.
Siempre he pensado que para crear hogar no es imprescindible que tenga un estilo concreto. No es necesario que sea minimalista, ni clásica, ni oriental, ni rústica, etc. Lo importante es saber que perteneces a ese espacio y que ese espacio te pertenece.

